La destrucción de la ciudad

La ciudad perece víctima de la ignorancia de nuestro gobernantes

Degradación urbana cerca de puentes en Aguascalientes | Google

A pocas jornadas del día mundial sin automóvil, me levanto para leer en las noticias el nuevo ecocidio y crimen contra la ciudad que tiene planeado el gobierno estatal. Si, es el mismo que nos prometió transporte público de calidad y una mejor ciudad. La destrucción de la ciudad ahora tendrá lugar en segundo anillo y antiguo camino a San Ignacio donde decenas de árboles serán removidos por toneladas de concreto y acero.


Me gusta creer que las personas no son malas, solo ignorantes. Pero la gente que está al cargo de la planeación de la ciudad no debería de ser ignorante. No se donde les dijeron que era bueno para la urbe construir pasos al desnivel, separar comunidades, segregar la ciudad, destruir los árboles, olvidar a las personas.


El desarrollo orientado hacia el transporte privado no ha dejado nada bueno en donde se ha implementado. Pensemos en las ciudades más bellas del mundo. A las que nos gusta viajar. ¿Donde nos queremos ver? ¿Manejando en infinitos freeways en Estados Unidos o paseandonos por los Campos Elíseos? Quizá sea una exageración pero incluso en Aguascalientes caminar por Madero no se compara por conducir sobre tercer anillo.

Calles orientadas a las personas en Aguascalientes | Google

Cuando aprenderemos que las ciudades son para las personas, no para los autos. Si, Aguacalientes es una ciudad, pero de un millón de habitantes. No tenemos porque tener tráfico, debemos de aprovechar la relativamente pequeña escala de la ciudad donde todos está cerca. Esto no lo pueden hacer en ciudades más grandes y es algo que envidian. No intentemos resolver problemas de mega urbes cuando no lo somos.


Creo que es el momento que como sociedad nos preguntemos qué podemos hacer por nuestra ciudad. Si no cambiamos el modelo de ciudad ahora me parece que debemos prepararnos para dejar atrás la posibilidad de caminar, andar en bicicleta bajo la sombra de los árboles por pasar horas estresados en el tráfico, rodeados de concreto y conductores desesperados.


¿Qué ciudad queremos para vivir?¿En qué ciudad vivirán nuestros hijos?