Urbanidades 1: Más allá del transporte en el metro

El transporte público permite hacer uso de nuestro tiempo más allá del acto de transportarnos

Urbanidades es un segmento de urbes donde hablaré de diferentes temas relacionados con la vida urbana a través de mi experiencia en la ciudad. Lo haré lo más posible, dependiendo del valor y aprendizaje que encuentro en mi experiencias, espero que sea de su agrado.


La historia originalmente se postea en Urbes Guadalajara y pasa en el metro de Guadalajara, no por esto significa que una experiencia similar no se pueda dar en un camión urbano en Aguascalientes.

El tren ligero de Guadalajara mueve a cientos de miles de tapatíos todos los días | Tráfico ZMG

La historia


El día de hoy use el tren ligero, algo que hago normalmente todas las semanas. A pesar de la escena común donde el tren va lleno y carecemos de espacio personal, este día no fue el caso, tuve la oportunidad de sentarse de manera cómoda en un asiento. Esto ideal para leer París, la capital de la modernidad de David Harvey. En la mitad de mi trayecto junto a mí, a mi lado, en los asientos preferenciales se sentó a mi lado un señor algo mayor. Al que en un principio no presté mucha atención al estar yo concentrado leyendo.


Supongo que le llamó la atención el verme inmerso en la lectura y vi de reojo como discretamente leía mi libro. Evidentemente fue de su interés y a los pocos segundos ya habíamos entablado una interesante conversación basada en el libro que leía. Ambos opinamos del tema de la historia urbana de París y nos presentamos. Era una conversación bastante enriquecedora, pero precipitadamente me tuve despedir al percatarme que seguía mi estación. Él era un maestro de historia de la arquitectura, me parece una pena que no durara más el trayecto.

Gobernador de Jalisco socializando en un vagón (no en circulación) | Gobierno de Jalisco

El aprendizaje


El uso del transporte público nos permite hacer uso de nuestro tiempo de una manera que resulta imposible en auto, bicicleta o caminando. Nos permite realizar tareas que implican un mayor enfoque. Creo que el leer 1 hora al día en dos trayectos de 30 minutos es totalmente posible y lograría la lectura de un libro a la semana. Algo bastante cultivador para todos.


Por otro lado, el transporte público nos ubica en un epicentro de la diversidad en la ciudad. Cada quien tiene diferentes historias, todas dentro del mismo vagón, una de las mayores expresiones de una ciudad cosmopolita diría yo. Esta diversidad dio la oportunidad de una charla entre un estudiante de arquitectura y un maestro en la historia de la arquitectura, ambos con formación en diferentes instituciones educativas.


Más allá de lo que aprendí de este maestro, reconocí como este tipo de intercambios de ideas permiten que nos salgamos de nuestras realidades que a veces son compartidas por nuestra esfera social y las tomamos como verdades absolutas al solo conocer pocas opiniones de diversos temas. Y que esto sería imposible de yo haber realizado este mismo trayecto en mi vehículo privado.


Finalmente creo que los asientos preferentes que están junto a los asientos comunes en el tren pueden presentar una interesante oportunidad para la convivencia y el diálogo entre las diferentes generaciones. Lo único que agregaría de aprendizaje es que hay que fijarse bien cuánto falta para tu estación para alcanzar a pedir el contacto y mantener la amistad con las personas que conoces en el metro.